¿Cómo analiza Angus Deaton, ganador del Premio Nobel de Economía 2015, al Consumidor?

Deaton es un escocés, nacido y educado en Edimburgo. Obtuvo su licenciatura y maestría en la  Universidad de Cambridge, Inglaterracon su tesis “Modelos de demanda de los consumidores y su aplicación en el Reino Unido”, allí fue becado para estudiar en el Fitzwilliam College, donde trabajó en compañía de Richard Stone y Terry Barker, en el Departamento de Economía Aplicada.

En 1980 publicó junto a John Muellbauer, su trabajo conocido como Almost Ideal Demand System (Sistema casi ideal de demanda o AIDS, según siglas inglesas),  un modelo de la demanda de los consumidores, empleado por los economistas para estudiar el comportamiento del consumidor.

Representa un elaborado tratado de la demanda del consumidor, proporcionando una aproximación de primer orden, arbitraria a cualquier sistema de demanda, que satisface los axiomas de la elección, evitando características poco atractivas de otros modelos.

Deaton formuló la Deaton Paradox basado en la observación de un exceso de suavidad en el consumo frente a las crisis permanentes e imprevistas de los ingresos. Además del análisis del comportamiento de los hogares a nivel microeconómico. Las áreas de investigación de Deaton incluyen la medición de la pobreza mundial, economía de la salud y el desarrollo económico.

Entrevistado por el Financial Times, habló en términos más generales y explicó su posición, controversial por cierto, sobre tres temas centrales a la economía de nuestros días: desigualdad, ayuda externa y medición de la pobreza.

Desigualdad

La desigualdad es para él algo enormemente complicado que es a la vez bueno y malo.
El académico piensa que el exceso de desigualdad puede producir algunos efectos secundarios negativos, que van desde la desaparición de los servicios públicos hasta la erosión de la democracia. Pero al mismo tiempo, las desigualdades también pueden ser un producto del éxito, por ejemplo, cuando son el resultado del emprendedorismo exitoso. “El éxito genera desigualdad, y nadie quiere ahogar al éxito”, explica.Tampoco cree en medidas como aumentar el impuesto a las ganancias como antídoto para las crecientes disparidades.

Ayuda externa

La economía del desarrollo sostiene desde hace tiempo un debate sobre la eficacia de la ayuda externa. Si es ayuda o si el daño que hace es mayor. Deaton sostiene que la ayuda puede ser extremadamente útil, por ejemplo, cuando es usada para crear hospitales y curar niños que de otra forma morirían. “Eso siempre hace bien”, le expresó al Financial Times”.

Pero Deaton coincide con William Easterly (académico norteamericano que cree que es dañina) en que el exceso de ayuda externa puede tener consecuencias no buscadas pues puede generar corrupción y tensiones sociales entre las élites gobernantes y el pueblo.

Medición de la pobreza

Desde hace mucho tiempo Deaton critica el criterio de definir una línea de pobreza. Este mes el Banco Mundial elevó la línea oficial de pobreza de 1,25 dólares por día a 1,90. Para él contar la cantidad de personas que se encuentran debajo de la línea de pobreza es como salir a cazar un unicornio en el bosque.
Para él la pobreza es algo que abarca mucho más que el efectivo que se gana por día. Cita como ejemplo India, un país que en los últimos años ha crecido notablemente en términos de ingreso per capita pero donde los resultados en educaciòn y salud son decepcionantes. “Medir el ingreso es importante, pero hay que medir otras cosas tambièn.”

Fuente: mercado.com.ar (13/10/2015)