¿Qué riesgos toma el consumidor al “tarjetear”?

La falta de poder adquisitivo llevó a millones de ciudadanos a volcarse al pago con tarjeta de crédito y en un año la deuda promedio de los que compran con ese “plástico” asciende a 6793 pesos.

El dato no es menor. Eso significa un aumento del 51% respecto al año anterior, ya que el monto adeudado promedio de los argentinos con sus tarjetas de crédito durante 2014 fue de 4484 pesos. Por lo tanto el incremento fue en 12 meses el doble del de la inflación, de acuerdo a las consultoras privadas.

Es que para las familias argentinas el “tarjeteo” se volvió tentador. Y lo vienen usando a niveles récord. Pero eso tiene una contracara: vivir arrastrando una deuda más grande y pesada. Los $ 6.793 por tarjeta titular, registrados en agosto, superan los $ 6.500 que según del Indec son el ingreso medio de los ocupados.

Los rubros más adquiridos con el plástico son ropa, electrodomésticos, supermercados y pago de servicios.

Detrás del auge del “tarjeteo” confluyen varias causas. Es que  la gente proyecta más inflación y devaluación tras las elecciones, y observa la situación de endeudarse ahora como una buena idea, a la espera de que la corrección cambiaria licue las deudas, como ya ocurrió en otras oportunidades”.

Una trampa peligrosa

El presidente de La Unión de Consumidores de Argentina, Fernando Blanco Muiño, en diálogo con Hoy explicó que “la tarjeta de crédito tiene como posibilidad de pago el 100% del resumen o sino lo que la propia tarjeta establece como pago mínimo. Pero si uno elige esta última opción, se dispara la financiación por el saldo. Y ahí es donde comienzan a correr intereses muy altos”.

“La tasa de interés – agregó- que los bancos aplican en Argentina con esos saldos son elevadísimas, una de las más caras del mundo. Es decir que con esa usura el costo total de esa financiación está por encima del 100% anual”.

Blanco Muiño denunció que “hay muy poca información oficial para orientar al consumidor en estos temas” y que “ya para el 20 de cada mes se ve un aumento exponencial del uso de tarjetas de créditos para comprar alimentos, ya que los usuarios se quedan sin plata de su salario”.

Fuente: Diario Hoy (26/09/15)