Mantener la casa, un presupuesto que aumenta más que la inflación

El gasto ya supera en más del 25% al del año pasado en departamentos de clase media de Capital. En las viviendas que perdieron los subsidios, la suba es aún mayor. Sólo en las expensas, el incremento es del 30%.

Las causas, distintas y variadas. La consecuencia, contundente: las familias porteñas están pagando bastante más que el año pasado por los impuestos y servicios imprescindibles para mantener un hogar, y también por las reparaciones básicas. Pese a tener tarifas subsidiadas, grandes aumentos en las expensas y en el ABL elevaron el presupuesto de mantenimiento de buena parte de la clase media por encima de la inflación (24,2% según mediciones privadas, y 10% según el Indec). En los hogares que perdieron los subsidios, en tanto, las facturas de luz, gas y agua acusaron subas de hasta el 350%, y así el gasto total para las facturas esenciales creció en más del 50%.

Se analizaron los gastos de dos hogares promedio. Son departamentos -como el 72% de las viviendas porteñas- de cuatro ambientes y habitados por familias tipo de clase media (ver infografía). El que sigue subsidiado, en Colegiales, pagó por las facturas básicas un 27% más que el año pasado. En el otro caso, de un edificio de Belgrano sin subsidios, el alza fue del 70%.

Entre todos los aumentos, el que más pesa en el presupuesto familiar es el de las expensas. “El alza fue del 30% en promedio, aunque hay casos mucho más altos”, afirmó a Clarín Marcos Bergenfeld, titular de la Asociación de Propietarios de Inmuebles (APIPH). “Subieron un 25% en edificios subsidiados y más del 35% en zonas sin subsidio, aunque en consorcios chicos hubo subas mayores al 50%”, reforzó Adrián Hilarza, titular de la Asociación Civil de Administradores de Consorcio.

Ese fue el caso de la familia de Belgrano, que este mes pagó expensas un 51,4% más caras que hace un año. En el de Colegiales, el aumento fue del 25%. Los aumentos, explican, se deben al ajuste salarial del 18% para los encargados, a subas en impuestos y a la quita de subsidios. Pero también a nuevas normas que este año obligaron a los consorcios gastar más en controles, mantenimiento y arreglos.

El otro gran aumento generalizado fue el del impuesto municipal, con cuotas que, tras años de estar congeladas, se encarecieron del 100 al 300%, y en algunos casos por encima del 1.000%. “Los aumentos fueron muy significativos. El ABL pasó a ser mensual con un mínimo de $ 600 por contribuyente y eso tuvo gran impacto, especialmente en el sur de la Ciudad”, afirmó Fernando Blanco Muiño, titular de la Unión de Consumidores de Argentina.

Para la mayoría de los hogares, estos aumentos fueron los principales. Pero para más de 500 mil familias de todo el país también se sumó la quita de subsidios en luz, gas y agua, que generó aumentos del 50% al 350% y también repercutió en las expensas. Así, en el caso del departamento de Belgrano, el gasto para las cinco boletas saltó en un año de $669,86 a $ 1138,26: un 70% más.

Los gastos en arreglos del hogar también tuvieron fuertes aumentos en el último año, que en promedio alcanzan al 26%, según una asociación de consumidores que pidió no ser nombrada por miedo a “represalias” del Gobierno por difundir su relevamiento. Ese trabajo mostró subas del 21% en plomería, 24% en electricidad, 26% en albañilería y pintura y 31% en calefacción y refrigeración.

Una recorrida también detectó incrementos. Empresas de refacciones y trabajadores del rubro (ver aparte) informaron subas que en algunos casos llegan al 100% en el último año, según las reparaciones pedidas.

FUENTE: Clarín